R i e s g o s   L a b o r a l e s

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LA MANIPULACION MANUAL DE ENFERMOS EN EL HOSPITAL DE REHABILITACION LA FE

AUTOR: Antoni Pascual Leiva (Master en Prevención de Riesgos Laborales –Especialidad de Ergonomía-)

DIRECTOR DEL TRABAJO: D. Valentín Esteban

RESUMEN:

    El objetivo primordial de un hospital es sin lugar a dudas la curación de los enfermos allí hospitalizados.

    El hospital de rehabilitación La Fe asume unos tipos de patologías especiales en cuanto a la calidad de los pacientes que en él se tratan. Estos pacientes frecuentemente requieren en su proceso curativo la realización de transferencias, las cuales son ejecutadas por los celadores de dicho hospital.

    Se ha detectado entre el colectivo de los celadores del citado hospital la existencia de dolencias musculoesqueléticas de predominio raquídeo y especialmente dorsolumbar.

    Este trabajo va encaminado a estudiar la posible relación causa efecto entre dichas dolencias y la manipulación manual de enfermos que algunos de dichos celadores realizan cotidianamente en el hospital, y en todo caso a extraer conclusiones y emitir recomendaciones tendentes a eliminar o en su defecto a minimizar las causas y sus efectos sobre la población expuesta.

INTRODUCCIÓN:

    Es un hecho evidente que cualquier actividad laboral lleva implícita un cierto grado de riesgo y que en el conjunto de las profesiones a los que la actividad humana se ve sometida, existen trabajos que podemos calificar como insalubres o peligrosos por causas distintas.

    En el ámbito sanitario, igualmente se puede afirmar que sus trabajadores pueden verse expuestos a riesgos relacionados con:

A) “el medio ambiente y el microclima laboral en el lugar de trabajo” (tales como radiaciones ionizantes o no, contaminantes biológicos y químicos, iluminación y/o ruido inadecuados, etc.).

B) “las condiciones de seguridad” (descargas eléctricas, caídas, golpes y contusiones, incendios y explosiones, etc.).

C) “la organización del trabajo y sus efectos” (estrés, turnicidad, etc.).

D) “la carga física del trabajo” (sobreesfuerzos por manipulación manual de enfermos o cargas de otra índole, bipedestaciones prolongadas, etc., que pueden originar entre otras, lesiones musculoesqueléticas, osteoarticulares o vasculares).

    Las modificaciones legales que en la prevención de riesgos laborales se han producido en España en la última década, han favorecido importantes cambios en dicha materia, uno de ellos ha sido la formación de especialistas en prevención, al amparo de ello surge este trabajo como culminación del I MASTER DE PREVENCIÓN DE RIESGOS LABORALES –especialidad de ERGONOMIA- realizado durante los cursos 97-98 y 98-99 en el I.V.E.S.P en colaboración con la Conselleria de Sanitat.

    La vertebración de la legislación que en materia de PREVENCIÓN DE RIESGOS LABORALES se ha producido en España en los últimos años, podemos sintetizarla en los siguientes fundamentos jurídicos:

    Esto dio lugar, entre otras cosas, a la promulgación de la LEY DE PREVENCIÓN DE RIESGOS LABORALES (Ley 31/1995 de 8 noviembre) que se ha desarrollado posteriormente con sus respectivos reglamentos que la articulan, ley que ha venido a llenar un vacío legal y que con su progresiva introducción en el mundo laboral, viene a constituir la herramienta ideal para mejorar las condiciones de trabajo en España.

    La principal característica de esta ley, a diferencia de la anterior con relación a la Salud Laboral, estriba sobre todo, en el aspecto de la prevención que debe ser considerada desde el mismo momento de diseñar el puesto de trabajo con sus correspondientes tareas, intentando eliminar todos los factores adversos que puedan incidir en la salud de los trabajadores expuestos y en su defecto, si ello no fuese posible, minimizar estos factores, introduciendo mecanismos de seguridad que contribuyan a ello, y por último, ante la presencia de riesgos incontrolados, el diseño de equipos de protección individual (EPI) que puedan paliar los posibles daños corporales a los trabajadores expuestos.

    Otro aspecto importante a tener en cuenta de esta Ley es la asignación de responsabilidades respecto a la prevención, recayendo en el empresario la responsabilidad del desarrollo de la prevención de riesgos laborales en su empresa, este deberá decidir de entre las distintas posibilidades, el tipo de Servicio de Prevención a instaurar, pero siempre considerando como fundamental la información y la formación de sus trabajadores en materia de prevención de riesgos laborales. Igualmente novedoso es la consulta y participación de los trabajadores que la LPRL establece en su articulo 33 y que explícita el deber del empresario de consultar, con la debida antelación, a los trabajadores o sus representantes en los siguientes supuestos.

    A) La planificación y organización del trabajo, la organización de nuevas tecnologías en lo relacionado con las consecuencias que estas pudieran tener para la seguridad y salud de los trabajadores.

    B) La organización y desarrollo de las actividades de protección de la salud y prevención de los riesgos profesionales en la empresa.

    C) La designación de los trabajadores encargados de las medidas de emergencia y de las actividades de protección de la salud y prevención de riesgos profesionales.

    D) La contratación de un servicio de prevención externo o ajeno a la propia empresa.

    E) El proyecto y la organización de la formación en materia preventiva.

    F) Los procedimientos de información y de documentación a que se refieren los artículos 18.1 y 23.1 de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales, en relación con:

a)) Recibir toda la información sobre los riesgos que afecten a la empresa en su conjunto, así como a cada tipo de puesto de trabajo o función.

b)) Las medidas y actividades de protección y prevención aplicables a cada riesgo.

c)) Las medidas de emergencia adoptadas, teniendo en cuenta el tamaño y actividad de la empresa, así como la posible presencia de personas ajenas a la misma.

d)) La documentación sobre la evaluación de los riesgos y la planificación de la acción preventiva sobre los mismos.

e)) Las medidas de protección y de prevención a adoptar, y material de protección individual que deba utilizarse.

f)) Los resultados de los controles periódicos de las condiciones de trabajo y de la actividad de los trabajadores (TLV).

g)) La práctica de los controles del estado de salud de los trabajadores y conclusiones obtenidas de los mismos (BEI, si existen).

h)) La relación de accidentes de trabajo y enfermedades profesionales que hayan causado una incapacidad laboral superior a un día de trabajo.

    En resumen pues, el empresario tiene el deber de consultar sobre la adopción de las medidas que puedan tener efectos sustanciales sobre la seguridad y salud de sus trabajadores. Toda esta información tendrá una vital importancia en una evaluación de los riesgos presentes en los centros de trabajo, así como sobre la adopción de las medidas encaminadas a minimizar los riesgos no evitables.

OBJETIVO:

    Este trabajo pretende el estudio de ergonomía de las condiciones en las que desarrollan su actividad laboral los celadores del Hospital de Rehabilitación La Fé, y las posibles repercusiones que sobre el conjunto de los celadores de dicho hospital produce la manipulación manual de cargas y especialmente de algunos de los enfermos de las características de los allí ingresados (tetrapléjicos, parapléjicos, polifracturados, grandes quemados, T.C.E, enfermos convalecientes de cirugía, etc., en definitiva grandes inválidos momentáneos o permanentes, alguno de los cuales tiene el agravante de la obesidad).

MATERIAL Y MÉTODO:

    Se ha estudiado al conjunto de celadores del Hospital de Rehabilitación La Fe, especialmente en lo concerniente a la manipulación manual de enfermos cuando realizan transferencias desde la cama a la silla y viceversa o de cualquier otro índole, tareas que deben realizar en reiteradas ocasiones habida cuenta que en el proceso terapéutico de muchas patologías se considera importante el progresivo abandono del encamamiento de los pacientes, y muchos de ellos en la fase de convalecencia son incapaces de realizarlo por sí solos por lo que necesitan la ayuda del personal del hospital, siendo los celadores quienes con mayor frecuencia y ordinariamente realizan esta tarea.

    Se ha tomado como grupo control a otro colectivo profesional del mismo hospital, los fisioterapeutas con funciones muy diferentes en general, aunque algunas de ellas pueden parecerse en cuanto al grado de requerimientos físicos exigidos.

    El Hospital de Rehabilitación La Fe forma parte del conjunto de Hospitales La Fe (centro de referencia para el resto de hospitales de la Comunidad Valenciana), dispone de 315 camas distribuidas en siete plantas de hospitalización que acoge a las siguientes especialidades: Traumatología y Cirugía Ortopédica; Rehabilitación, Grandes Quemados, Cirugía Plástica y Reparadora, Cirugía Maxilofacial y Psiquiatría, dispone además de servicios de Reanimación, Radiología y Laboratorio de análisis clínicos y de otras unidades asistenciales como Urodinámica, Dolor, Medicina interna, etc. Además de los enfermos hospitalizados este hospital recibe diariamente de forma ambulatoria alrededor de quinientos enfermos que acuden a rehabilitación y otros tantos a realización de algún tipo de prueba diagnostica o a consultas externas de las distintas especialidades. En su conjunto puede considerarse un hospital quirúrgico con las connotaciones propias de ello. La ocupación de las camas por especialidades es de 142 para Traumatología y Cirugía Ortopédica, 49 para Rehabilitación (de las cuales 25 son de Tetraplejicos/parapléjicos), 7 para Grandes Quemados, 42 para Cirugía Plástica y Reparadora, 26 para Cirugía Maxilofacial, 22 para Psiquiatría, 29 para la Unidad de Sépticos Quirúrgicos, pudiendo recibir de forma esporádica enfermos ectópicos de otras especialidades del conjunto hospitalario La Fe por déficit momentáneo de camas en su ubicación ordinaria.

    Es decir, que la mayoría de las patologías que este hospital acoge le confieren un carácter especial en cuanto a la movilidad de gran parte de sus enfermos y ello implica que la manipulación manual de estos enfermos es así mismo especial y totalmente diferente a lo que podrían ser enfermos con otras patologías de un hospital general. A modo de ejemplo, sirva la clara diferencia que puede observarse entre pacientes que han sufrido una o varias fracturas óseas, bien en las extremidades, bien en la columna vertebral, o a pacientes a los que se les ha implantado una prótesis de cadera o rodilla –cuyo ulterior éxito terapéutico depende de la evitación de movimientos bruscos o violentos-, con otros pacientes igualmente graves o incluso más que los anteriores (tumores cerebrales, viscerales o de otra índole, enfermedades infecciosas, hemorragias de índole y localización diversa, etc.). Habida cuenta pues, que todos ellos requieren en un momento de su evolución terapéutica someterse a trasferencias cama-silla y viceversa, podría pensarse bajo un criterio apriorista que en definitiva se trata de transferir personas enfermas sin importar su causa patológica. Nada más lejos de la realidad pues los primeros en absoluto se les puede mover como a los segundos ya que se podría poner en peligro la buena evolución de sus lesiones, requerir reintervenciones quirúrgicas, e incluso en ocasiones dejar secuelas indelebles.

    Muchos de estos enfermos requieren la actuación profesional de los CELADORES de este hospital.

    La plantilla de celadores del Hospital de Rehabilitación La Fe esta compuesta por 61 celadores -de los cuales 7 son encargados de turno y 1 jefe general- distribuidos según su ubicación en turnos de mañana, tarde y noche. Cabe destacar que en el conjunto de la plantilla existen, hombres y mujeres, personal fijo y eventual, personas jóvenes y menos jóvenes, celadores que han recibido instrucción (aunque breve) en la manipulación de enfermos y otros que no la han recibido, celadores que tienen antecedentes de lesiones en su columna vertebral y otros que no los tienen, unos físicamente fuertes y otros cuyas condiciones físicas no son su mejor virtud, etc., es decir factores claramente diferenciadores si bien no siempre se puede tener en cuenta a la hora de la distribución de las tareas, probablemente porque, entre otras cosas, al final todos perciben el mismo salario mensual. La distribución de la plantilla se realiza de la siguiente forma en estas ubicaciones:

·       Conserjería

    A ella pertenecen el grupo de celadores que asumen las tareas de pasar desde la cama a la butaca-silla y viceversa a los pacientes hospitalizados que así lo requieran. Esta tarea se realiza cuatro veces al día (a primera y última hora de la mañana y la tarde respectivamente).

    Así mismo son requeridos para trasladar a los enfermos desde la sala de hospitalización hasta el lugar de realización de ciertas pruebas diagnostico-terapeuticas (RX, ecografias, radioterapia, pruebas funcionales respitatorias,etc.), o para traslados de habitación o salas de hospitalización.

    Igualmente colaboran con fisioterapeutas, enfermeras y personal auxiliar en la realización de los cambios posturales de los enfermos que lo requieran.

·       Quirófanos

    Estos celadores tienen encomendadas las tareas de traslado de enfermos desde su habitación hasta la mesa de quirófano y viceversa así como la colaboración en la manipulación de aparatos de RX u otras maquinas en el área quirúrgica.

·       Gimnasio de Fisioterapia

    A estos celadores se les asigna el traslado de enfermos que estando en cualquiera de las salas de hospitalización requiera ser llevado hasta el gimnasio, la piscina o la sala de electroterapia para ser tratado por los fisioterapeutas.

    Igualmente realizan los cambios de enfermos que así lo requieren, entre las distintas máquinas o aparatos terapeuticos del propio gimnasio, y colaboran con los fisioterapeutas en algunas tareas como la bipedestación de grandes inválidos.

    Realizan igualmente cambios de camillas, aparatos, pesas, etc.

·       Sala de Grandes Quemados

    A los celadores asignados a esta unidad se les encomienda las tareas de traslado de enfermos desde su cama/butaca hasta las distintas dependencias del área (quirófano, bañeras de curas, etc.), igualmente colaboran en la realización de cambios posturales a enfermos, traslado de enfermos desde la unidad de quemados a otras dependencias del hospital, etc.

·       Reanimación

    Los celadores aquí asignados realizan tareas de traslado de enfermos desde esta unidad a cualquier otra dependencia hospitalaria para la ejecución de pruebas diagnostico-terapéuticas (RX, quirófano, salas de hospitalización, etc.), colaboran en la realización de los oportunos cambios posturales, traslado de material/aparatos médicos, etc.

·       Puerta de ambulancias

    Estos celadores asumen la recepción y la despedida de todos los pacientes que acuden al hospital de forma ambulatoria –bien para recibir tratamiento rehabilitador o de otra índole, bien para realización de pruebas diagnosticas y/o algún tipo de consulta- y que por su alto grado de dependencia requieren ser trasladados en ambulancia u otro tipo de vehículo.

·       Puerta principal

    La función de estos celadores es la de información y control del personal que diariamente acude al hospital deambulando autónomamente –sin requerir silla de ruedas-, bien para realización de alguna prueba diagnostico-terapéutica, bien para control clínico, etc. y también aquellos que acuden como acompañantes de algún enfermo que permanece ingresado en el hospital.

·       RAYOS X

    Los celadores aquí ubicados se les encomienda las funciones de traslado de enfermos hasta los aparatos de RX, devolución hasta su lugar de origen (sala de hospital, policlínica, etc.). Igualmente realizan el traslado de los aparatos portátiles de RX hasta los lugares donde se requieran (enfermos en sala que no deben ser movidos de su habitación, salas de reanimación, etc.).

·       Fotocopias

    La función de este celador es la de realización de la reprografia que los servicios del hospital requieren para su funcionamiento burocrático, así mismo colabora con el resto de celadores en otras tareas como la información y control en la puerta principal, distribución de correo interno, etc.

    Independientemente de estas tareas descritas que de forma general son las asumidas por los celadores, existen otras como la distribución de los carros de la medicación en unidosis a cada una de las plantas de hospitalización, el traslado de muebles u otros enseres, incluso ciertas tareas burocráticas, etc., que de forma cotidiana o esporádica son realizadas por el conjunto de los celadores.

    La turnicidad en los celadores no afecta a todo el colectivo, siendo los asignados a conserjería y quemados los que realizan los tres turnos de mañana, tarde y noche, y los destinados en quirófano y en RX realizan turnos de mañanas y tardes, el resto de la plantilla realiza turnos de mañanas exclusivamente.

    Ya “a priori “ puede deducirse, sin entrar en análisis ergonómicos exhaustivos, que no todos los puestos de trabajo del conjunto de celadores requieren las mismas cargas físicas, ya que algunos de ellos pueden asimilarse a labores burocráticas o de poco esfuerzo físico, en tanto que otros están sometidos en momentos concretos de su jornada laboral a esfuerzos que puntualmente pueden considerarse como fuertes, concretamente todos aquellos que realizan manipulación manual de enfermos, bien sea de cama a silla, de cama a mesa de quirófano o de RX, de cama a cama, etc. De esta breve reflexión se puede extraer, por tanto, que algunos de los celadores de este hospital pueden verse afectados, como consecuencia de su actividad laboral, por patologías diversas, entre otras, las propias de la ejecución de movimientos repetitivos como son las entesopatias, tendinitis, miositis, bursitis, etc., generadas todas ellas por microtraumatismos en relación con fuerzas reiterativas de tracción ejercida por los músculos sometidos a trabajos contráctiles (no necesariamente de gran resistencia); Así mismo pueden sufrir neuropatías por atrapamiento -que generan además de dolor, alteraciones de la sensibilidad y la fuerza en el trayecto del nervio afecto- estas son lesiones provocadas por la reiteración de microtraumatismos en alguna parte angosta del trayecto de un nervio en la cual puede existir un conflicto de espacio ante la presencia de un mínimo edema inflamatorio (es típico el síndrome del túnel carpiano). Pero sin lugar a dudas, son las patologías raquídeas y sobre todo a nivel dorsolumbar las mas importantes y frecuentes entre los celadores de este hospital. La columna vertebral -con su doble función de soporte corporal y de conducción y protección de la médula espinal-, está constituida por un determinado número de vértebras unidas entre sí mediante elementos “blandos” (músculos, ligamentos, discos intervertebrales) que le confieren las condiciones idóneas para poder ejecutar todos y cada uno de los movimientos que la vida de relación y especialmente en la faceta laboral nos exige. La relación tan ajustada que en la columna vertebral existe entre continente (las distintas vértebras) y contenido (la médula espinal con sus respectivas raices nerviosas que afloran por entre los agujeros de conjunción vertebral), hace que el más mínimo desajuste entre ellos pueda ser causa de dolencias en dicha zona, existe también a este nivel el disco intervertebral o almohadilla de amortiguación entre vértebras, elemento importantísimo que se lesiona con harta frecuencia por causa de sobreesfuerzos en la columna, llegando a comprimir la médula espinal o sus raíces y por tanto generando un cuadro de dolor y alteración funcional que puede en ciertos casos ser causa de intervenciones quirúrgicas e incluso provocar invalidez permanente en quien padece esta patología discal. De otra parte, no hay que olvidar que con mucho las lesiones de la columna vertebral debidas a sobreesfuerzos son la patología más frecuente de entre los accidentes laborales. Todas estas lesiones están favorecidas por sobrepasar, con los distintos esfuerzos, el límite de resistencia de los tejidos que constituyen la columna vertebral, estos esfuerzos se agravan de forma exponencial cuando son realizados en inclinación de la columna vertebral, situación esta que se da en la mayoría de las transferencias de enfermos que requieren manipulación manual.

    Para la realización de este estudio se ha tenido en cuenta, básicamente, el Real Decreto 39/1997 por el que se aprueba el Reglamento de los Servicios de Prevención y que en su Articulo 5º, apartado 3º, establece como métodos o criterios de evaluación de riesgos los siguientes:

Cuando la evaluación exija la realización de mediciones, análisis o ensayos y la normativa no indique o concrete los métodos que deben emplearse, o cuando los criterios de evaluación contemplados en dicha normativa deban ser interpretados o precisados a la luz de otros criterios de carácter técnico, se podrán utilizar, si existen los métodos o criterios recogidos en:

ü Normas UNE.

ü Guías del Instituto Nacional de Seguridad e Higiene en el Trabajo, del Instituto Nacional de Silicosis, y protocolos y guías del Ministerio de Sanidad y Consumo, así como de Instituciones competentes en las distintas Comunidades Autónomas.

ü Normas internacionales.

ü En ausencia de los anteriores, guias de otras entidades de reconocido prestigio en la materia u otros métodos o criterios profesionales descritos documentalmente que proporcionen confianza sobre su resultado y proporcionen un nivel de confianza equivalente.

    Así pues, siguiendo la normativa del citado Real Decreto, y tras la oportuna búsqueda bibliográfica en la que se han revisado trabajos de otros autores que han estudiado distintas disciplinas científicas como la anatomía, fisiología, biomecánica articular, medicina del trabajo, ergonomía, etc., hemos considerado oportuno seguir, principalmente, el camino establecido por las publicaciones que bajo el auspicio del Instituto Nacional de Seguridad e Higiene en el Trabajo se han realizado sobre los temas de manipulación manual de cargas y sobre dolor de espalda, especialmente la Guía Técnica para la Evaluación y Prevención de los Riesgos relativos a la Manipulación Manual de Cargas y el cuestionario Las Lesiones de Espalda en Hospitales.

    Cabe destacar de la Guía Técnica los siguientes aspectos técnicos y legales en los cuales hace hincapié:

·       Define la manipulación manual de cargas como cualquier operación de una carga mayor de tres Kg por parte de uno o varios trabajadores, como el levantamiento, la colocación, el empuje, la tracción o el desplazamiento, que por sus caracteristicas o condiciones ergonómicas inadecuadas entrañe riesgos, en particular dorsolumbares para los trabajadores.

·       Incide en que la manipulación manual de cargas puede representar un riesgo cuando, la carga sea demasiado pesada o grande, voluminosa o difícil de manejar, cuando esté en equilibrio inestable o corra riesgo de desplazarse, y cuando deba manipularse a distancia del tronco o con torsión o inclinación del mismo.

·       Explícita que la actividad puede entrañar riesgo si se dan alguna de las siguientes condiciones: los esfuerzos físicos son demasiado frecuentes o prolongados, existe un período insuficiente de reposo fisiológico o de recuperación, distancias demasiado grandes de elevación, descenso o transporte, ritmo impuesto por un proceso que el trabajador no pueda modular.

·       Recuerda que existen factores individuales de riesgo tales como la falta de aptitud física para realizar ciertas tareas en cuestión, la inadecuación de ciertas ropas, calzado u otros efectos personales que lleve el trabajador, la insuficiencia o inadaptación de los conocimientos o de la formación, la existencia previa de patología dorsolumbar.

·       Incide en que la manipulación manual de cargas puede ser la causa de lesiones, en especial las de localización dorsolumbar.

·       Recomienda la evitación de la manipulación manual de cargas siempre que ello sea posible, y en su defecto recomienda la mecanización que reduzca el esfuerzo humano. Si la mecanización no fuese posible, la tarea en cuestión, requiere la evaluación del riesgo para determinar si es o no tolerable.

·       Recuerda la obligación del empresario en garantizar que los trabajadores reciban una formación e información adecuadas sobre los riesgos derivados de la manipulación manual de cargas, así como de las medidas de prevención y protección.

·       Recuerda el derecho de los trabajadores a efectuar propuestas al empresario dirigidas a la mejora de los niveles de protección de la seguridad y la salud en la empresa.

·       Recomienda que en condiciones ideales de manipulación manual no se deben sobrepasar de 25 Kg., es decir con postura correcta (carga cerca del cuerpo, espalda erguida, sin giros ni inclinaciones), una sujeción firme del objeto con una posición neutra de la muñeca, levantamientos suaves y espaciados y condiciones ambientales favorables. Excepcionalmente estos 25 Kg. pueden ser modificados en más o en menos –máximo 40 para individuos sanos y bien entrenados, mínimo 15 si se quiere proteger a la mayoría de la población incluido mujeres y hombres menos fuertes- en función, entre otras de, la edad, sexo, constitución, condiciones físicas de las personas ejecutoras, etc.

·       Recuerda que cuando la manipulación manual de cargas se realice en más de una zona o posición corporal se tendrá en cuenta para el cálculo del riesgo la posición más desfavorable.

·       Establece factores de corrección para calcular el riesgo en función de: la distancia a la que se deba elevar o descender la carga, el grado de torsión a que se somete al tronco, el tipo de agarre del objeto a manipular, el grado de inclinación del tronco la altura a la que se debe realizar las fuerzas de empuje o tracción, el tamaño de la carga, la superficie de la carga, el lugar de ubicación del centro de gravedad de la carga a mover, la posibilidad de que la carga realice movimientos bruscos o inesperados, las pausas o períodos de recuperación, el ritmo impuesto por el trabajo, la inestabilidad de la postura, los suelos resbaladizos o desiguales, el espacio insuficiente, los desniveles del suelo, etc.

    La Guía Técnica nos ha servido para cuantificar el grado de esfuerzo físico al que están sometidos los celadores del hospital de rehabilitación y por tanto para evaluar el riesgo. El Cuestionario nos ha servido para conocer de forma subjetiva las repercusiones que, entre otros, los esfuerzos laborales en dicho hospital han causado en estos celadores, igualmente nos ha servido para tener un histórico de las dolencias sufridas, sus posibles causas, tratamientos a que fueron sometidos –si es que requirieron-, evolución, etc.

    El resto de la bibliografía consultada nos ha servido para el establecimiento de las recomendaciones ulteriores.

    Siguiendo las instrucciones marcadas por la Guía se ha procedido a la recogida de datos de la manipulación.

    Habida cuenta que la manipulación manual de enfermos es la que más esfuerzo físico requiere de entre todas las tareas que realizan los celadores, hemos considerado un promedio de 75 Kg. de peso por paciente (es cierto que algunos pacientes pueden pesar algo menos, pero no es menos cierto que otros pueden llegar a superar con mucho esa cifra, e igualmente que la Guía recomienda tener en cuenta la situación mas desfavorable).

BIBLIOGRAFIA:

1.- Ley 31/1995, de 8 de Noviembre, de Prevención de Riesgos Laborales.

2.- Real Decreto 39/1997, de 17 de Enero, por el que se aprueba el Reglamento de los Servicios de Prevención.

3.- Real Decreto 487/1997, de 14 de Abril, sobre disposiciones mínimas de Seguridad y Salud relativas a la manipulación manual de cargas que entrañe riesgos, en particular dorsolumbares para los trabajadores.

4.- Instituto Nacional de Seguridad e Higiene en el Trabajo. Guía Técnica para la evaluación y prevención de riesgos relativos a la manipulación manual de cargas. Madrid: INSHT 1998.

5.- Real Decreto 488/1997, del4 de Abril. Disposiciones mínimas de seguridad y salud relativas al trabajo con equipos que incluyen pantallas de visualización.

6.- Instituto Nacional de Seguridad e Higiene en el Trabajo. Guía Técnica para la evaluación y prevención de los riesgos relativos a la utilización de equipos, que incluyan pantallas de visualización. Madrid: INSHT, 1998.

7.- Page A, García C. Jorquera J. Et al. Evaluación de movimientos repetitivos. Valencia: Instituto de Biomecánica de Valencia, 1996.

8.- Mondelo, P, Gregon E, Barrau P. Ergonomía 1 Fundamentos. Barcelona: Edicions UPC, 1994.

9.- Clark TS, Corlett EW. La ergonomía de los lugares de trabajo y de las máquinas: manual de diseño. Barcelona: Fundación Mutua General, 1991.

10.- Keyserling WM, Stetson DS, Silverstein BA, Broawer ML. A checklist for evaluating ergonomic risk factors associated with upper extremity cummulativa trauma disorders. Ergonomics 1993; 36 (7): 807-831.

11.- Mattila M, Karwowski W, Vikki M. Analysis of working postures in hammering task on building construction sites using the computerized OWAS method. Applied Ergonomics 1993; 24 (6): 405-412.

12.- Real Decreto 486/1997, de 14 de Abril, por el que se establece las disposiciones mínimas de seguridad y salud en los lugares de trabajo.

13.- Reconocimientos Médicos Preventivos para Trabajadores. Monografíes Sanitàries. Serie A nº 32. Generalitat Valenciana.

14.- Biomecánica Ocupacional. Programa Especial de Rehabilitación.Serie Programas Especiales nº 1. Generalitat Valenciana 1991.

15.- Guia de Recomendaciones para el Diseño de Mobiliario Ergonómico. Valencia Instituto Valenciano de Biomecánica. 1992.

16.- Dolor de Espalda. Biomecánica. Cuadernos de información. nº 4, Valencia Instituto Valenciano de Biomecánica. Junio 1994

17.- Ergonomia del Puesto de Trabajo. Biomecánica. Cuadernos de información. nº 17 Valencia Instituto Valenciano de Biomecánica.

18.- La Gestión de la Prevención de Riesgos Laborales. Guía para el delegado de prevención. U.G.T. País Valenciano. Valencia 1997.


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